La Hipertensión Arterial - Animed Health
¿Qué es la presión arterial alta?
¿Por qué se desarrolla presión arterial elevada?
¿Cómo se conoce la Hipertensión Arterial?
¿Quién tiene riesgo de padecer Hipertensión Arterial?
HIPERTENSION PRIMARIA (HIPERTENSION ESENCIAL)
Se dice que entre el 90 y 95% de todos los hipertensos padece una hipertensión primaria (también conocida como “hipertensión esencial”); este término significa simplemente que la hipertensión es de causa desconocida, en contraste con aquellas formas de hipertensión que son secundarias a causas conocidas, tales como la estenosis de la arteria renal. En algunos pacientes con hipertensión primaria existe una fuerte tendencia hereditaria.
En la mayoría de los pacientes, la ganancia excesiva de peso y el estilo de vida sedentario parecen jugar un rol mayor en el desarrollo de la hipertensión. La mayoría de los pacientes con hipertensión tienen sobrepeso, y estudios realizados en diferentes poblaciones sugieren que el sobrepeso y la obesidad pueden responder hasta por el 65-70% del riesgo para desarrollar hipertensión primaria. Los estudios clínicos han demostrado claramente el valor de perder peso para reducir la presión sanguínea en la mayoría de los pacientes con hipertensión. De hecho, las guías clínicas recientes para el tratamiento de la hipertensión recomiendan incrementar la actividad física y la pérdida de peso como un primer paso en el tratamiento de la mayoría de pacientes con hipertensión.
Algunas de las características de la hipertensión primaria causada por el sobrepeso y la obesidad son las siguientes:
1. El gasto cardiaco está aumentado debido, en parte, al flujo sanguíneo adicional requerido para cubrir las necesidades del tejido adiposo extra. Sin embargo, el flujo sanguíneo en el corazón, riñones, tracto gastrointestinal, y en los músculos esqueléticos también se incrementa con el sobrepeso debido al aumento del metabolismo y al crecimiento de los órganos y tejidos en respuesta al incremento de sus demandas metabólicas. En la medida que la hipertensión se mantenga por muchos meses y años, la resistencia vascular total periférica puede estar incrementada.
2. La actividad del sistema nervioso simpático, especialmente en los riñones, está incrementada en los pacientes con sobrepeso u obesidad. La causa de este incremento no esta completamente clara pero estudios recientes sugieren que hormonas, tales como la leptina, liberada de los adipositos, puede estimular directamente múltiples regiones del hipotálamo, el cual a su vez tiene una influencia excitatoria en el centro vasomotor de la médula cerebral.
3. Los niveles de Angiotensia II y Aldosterona están incrementados 2 a 3 veces en muchos pacientes obesos. Esto puede ser causado parcialmente por el incremento de la estimulación del sistema nervioso simpático, el cual incrementa la liberación de renina por los riñones, y por tanto la de angiotensina II, la cual a su vez estimula la glándula adrenal para secretar aldosterona.
4. Falla el mecanismo de natriuresis renal por presión. Los riñones no excretan cantidades adecuadas de sal y agua a menos que la presión arterial esté elevada. En otras palabras, si la presión arterial media en el hipertenso esencial es de 150 mmHg, la reducción artificial de la presión al valor normal de 100 mmHg (pero sin modificar de otra manera la función renal, salvo la disminución de la presión), causará una anuria casi total y la persona retendrá sal y agua hasta que la presión se eleve de nuevo al valor elevado de 150 mmHg. (este es el hallazgo más importante en los pacientes con hipertensión esencial). Las reducciones crónicas en la presión arterial con terapias antihipertensivas efectivas, sin embargo, usualmente no causan retención marcada de agua y sal en los riñones debido a que estas terapias también mejoran la natriuresis renal por presión (se explica en el tratamiento)
Los estudios experimentales en animales obesos en personas obesas sugieren que la falla en el mecanismo de natriuresis por presión en la hipertensión asociada al sobrepeso es causada principalmente por el incremento en la reabsorción tubular renal de sal y agua debido a la actividad incrementada del sistema nervioso simpático y al incremento de los niveles de angiotensina II y aldosterona. Sin embargo, si la hipertensión no se trata adecuadamente, se podría presentar alteraciones vasculares en los riñones que reducen la tasa de filtración glomerular e incrementan la severidad de la hipertensión. De hecho, la hipertensión no controlada asociada a la obesidad puede llevar a una lesión vascular severa y a la pérdida completa de la función renal.
martes, 21 de octubre de 2008
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